Primero de todo hay que diferenciar lo que es un internado normal y lo que es un internado militar. El primero podríamos decir que es el que conocemos todos y en donde van niños con situaciones muy variadas, casi siempre a decir verdad son niños, niñas o adolescentes en situaciones de exclusión social.

Muchos de estos niños vienen de familiar pobres y con pocos recursos que la administración les quita la tutela para poder ingresarlos en un internado para que tengan una alimentación y una educación aseguradas. También hay niños y adolescentes que no están allí solamente por un tema de recursos económicos, sino también por un entorno familiar que les resulta tóxico y peligroso…

Esto se debe en gran medida a la presencia de drogas que consumen los padres en la casa familiar. Esta situación obliga a la administración local a tener que intervenir y quitar la custodia a los padres para poder internarlos en un centro de cuidado de menos.

Hasta aquí seria lo que entendemos como internados sociales o de necesidades de alarma social. Por otra banda tenemos los internado de pago, que normalmente suelen ser centro de educación avanzada y exclusiva donde van adolescentes de una clase media alta. Allí las instalaciones y la educación suele ser mas personalizada ya que las clases son muy reducidas y solamente hay entre 10 y 12 alumnos. Esto es ideal y está copiado del modelo educativo nórdico.

En una situación donde el profesor puede tener pocos alumnos por clase le permite tener una atención personalizada y adaptar las clases con mas comodidad. Los ritmos de las clases también son diferentes, ya que al contar con menos alumnos el profesor puede parar la clase y dedicar unos minutos a responder una duda o ayudar al alumno en cuestión a realizar alguna tarea pendiente que tenga que hacer en ese momento para no perder el ritmo de los demás compañeros de clase.

Luego tenemos la opción mas extrema de los internados, donde podemos encontrar la variante militar. En estos internados militares son muy estrictos y el día a día de los internos es como si estuvieran en un campamentos del ejército. Los horarios, la disciplina, la obediencia y el respeto a las normas es lo más importante una vez el joven adolescente está internado en un centro militar. Estos internados pueden parecer muy duros para un adolescente, pero lo cierto es que esta opción le ha venido muy bien a cientos jóvenes que tenían una vida de malos hábitos y vicios mal adquiridos, en muchos casos relacionados con las drogas.